13-09-06

¿Dije que me zumban los oidos?

Hoy estoy enojada. Enojada porque las cosas no son como quiero. Porque ya no me permito sucumbir en estas situaciones en una auto-lastima-¡pésquenme por favor, ¿qué no ven lo pobrecita que soy?! Porque no me queda otra que caminar y dejarme inundar por este odio. Porque se, que aunque gritara, reclamara y desistiera de hacer lo que quiero, la única perjudicada seria yo. Porque se que no soy nadie, un ser como miles de otros y que nadie se vería afectado por mi decisión. Porque finalmente es odio, enojo, frustración, se me cierra la garganta, el corazón late irregularmente mientras un dolor se incrusta en mi pecho, la sangre sube a la cabeza y mis ojos dejan de ver claro. La mente es como los hinchas en un partido, cual barra fanática no hace más que alentar el juego. Y no hay salida, más que enfurecerme hasta estallar. Desilusionarme hasta recordar lo infirma que soy. Olvidar mi ego y hacer lo que siempre quise hacer, aunque eso signifique cambiar el envoltorio de mi deseo. Hoy odio con mis seis cuerpos y me importa un comino.

2 comentarios:

memoriadepez dijo...

Pero qué pasó, cariño???!!!

Arturo Santanac dijo...

no se me taime, corazon