La tortuga, animal muy presiado en el planeta Tierra, posee comportamientos erraticos, que sin embargo, han sido analizados y clasificados. El siguiente capítulo tiene como objetivo definir las cuatro etapas que componen lo que aquí denominaremos como mentira. Las siguientes fotografías permiten observar de cerca los rasgos faciales pudiendo de esta manera identificar este comportamiento tan común e inocente de las tortugas.
1.1.1 La mentira
La mentira comprende de cuatro fases: inocencia, verborrea, afirmación ruda y la última, muy peculiar, atrapado. Cada una de ellas constituye un comportamiento generalmente utlizado por esta raza como herramienta de discusión, cuya finalidad no es otra que embaucar al oyente. La mayoría de las veces las tortugas recurren a ella cuando se ven con escasas posiblidades de convencer al otro.
1.1.2 Fases
Inocencia
Esta fase, como nos enseña la fotografía, es el primer hito, dando paso posteriormente a las otras etapas. Con ella, el sujeto tortuga, busca en el espacio (nótese la cabeza rotada hacia un costado y la mirada perdida) un argumento-mentira que logre noquear al oponente o en otros casos, salvar la situación de acorralamiento en la que se encuentra sumergido.Verborrea
Luego de encontrado el argumento-mentira, el sujeto comienza a desarrollarlo. Nótese la sonrisa contenida en el acto. La raza de tortugas difícilemnte puede mantener en esta etapa una cara de convencimiento, debido a lo irrisorio de lo expuesto por ellos mismos.Afirmación ruda
El oyente dificilmente cree lo expuesto, dando paso así a la tercera fase, la afirmación ruda. Este es el último recurso de las tortugas, sabiéndose en desventaja acude a la seriedad para darle más peso a su argumento. La cabeza se inclina hacia arriba y la mirada tiende a sobrepasar a la de su oponente, tratando de proyectar una imagen de seguridad y racionalidad. En esta etapa el oyente debe ser especialmente cauteloso, ya que fácilmente podría sucumbir ante esta apariencia de seguridad falsa.Atrapado
No le creyeron. Su argumento no fue recibido y pasa de una posición de poder experimentada en al fase de afirmación ruda, a una de retraimiento. Acá lo que busca es el perdón del oyente haciéndose el tierno e incluso utilizando un tono de voz más suave. La mirada se pierde hacia un costado, incapaz de mirar a los ojos a quien observara tan drámatico comportamiento.




