
Es mi lugar favorito en el mundo, temporalmente, claro esta, mientras encuentre otro que me haga cambiar de parecer. Este camino que ven, es el octavo más peligroso del mundo. Sólo caben dos mini buses, en sentido boliviano, es decir, mientras a uno le cuelgan las ruedas traseras por el barranco. La quebrada debe tener unos cuantos metros (¿100m?) de profundidad, selva pura, apenas logras distinguir el final mientras viajas sentada en el bus.
Este año fue mi segundo viaje, y yo, preparada (no es menor añadir que es NORMAL la muerte de los viajeros en la ruta), me fui sentada en el primer asiento, junto al chofer, pegada al cerro. Hay un punto en que pudes admirar el camino completo, una minúscula franja que cruza los cerros, cortándolos en dos partes. Aquí cometí un acto fatal, pero me confieso, fue conciente. Desperté a mi amiga, sentada entre el chofer y yo, para mostrarle el aterrador paisaje. Consecuencia, su cara palideció y juro que no volvio a hablar. Basta decir que iba vigilando cual sargento nazi las maniobras del chofer y las condicions pauperrimas de la ruta. Pola, te lo reconozco, no fui malintencionada, pero la gracia de este viaje es justamnete esa, probar la cercanía de la muerte. Yo, maldita, iba relajada a su lado mirando las vertientes nacer, las mariposas volar, sintiendo el poder de la selva...
Bueno, para cerrar esta primera parte, les confesaré porqué amo este lugar. Cada vez que he pisado estas tierras, no he salido como entré. Hace tres años tuve que escapar de los cocaleros, luego de una caminata de dos horas con mochila a cuesta, sol y ¡sin agua!, porque no había otra forma de salir (¡escapar, arrancar, huir!) de ese pueblo perdido en la mitad de la nada. La ruta estaba bloquedada por campesinos. Esta vez conocí a alguien especial... En fin, si quieren vivir una aventura que dejará secuelas en ustedes, les recomiendo este viaje. Y nada de acobardarse en La Paz, la mitad de los turistas con intenciones de visitar Coroico jamás pisan los mini buses, atemorizados se quedan en la ciudad... ellos pierden.

3 comentarios:
en mi blog un relato para ti después de una increible noche de amistad, de viajes y de emociones, de vodkas y de motos,
gracias por ayer.
te quiero.
que lindo :)
estuvo bacan ayer, deberíamos institucionalizarlo.
creo que el gato hizo ese camino en bici y después parece que se quedo atrapado en coroico, asi que parece que no tiene tan buenos recuerdos como tu del lugar jajaja
ah, otra cosa:
por qué tu blog no tiene links a otros blog?
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