A pesar de los reiterados esfuerzos del gobierno en conjunto con los empresarios, las hormigas se han multiplicado a tal nivel que se hace imposible esconderlas. Durante años se intento mimetizarlas con el ambiente, aislándolas en barrios especialmente establecidos para ellas, además de un arduo trabajo psicológico, cuyo objetivo era convencerlas de la imposibilidad de salir de su lugar de “hormigas”, además de generar en ellas un nivel de satisfacción suficientemente alto como para evitar suicidios, protestas, en fin, cualquier acto que atrajera la atención de la sociedad en ellas. Porque desde que inventaron estas ciudades supieron que serían necesarias hormigas para sostenerlas. No hablamos solo de construcciones, sino todo tipo de servicios y producciones. Por supuesto que la idea siempre fue esconderlas, porque el resto de los humanos podría espantarse ante tremenda injusticia. Así, en los supermercados los visten con los colores de las paredes, en la calles se mimetizan con el del cemento y el barro, las construcciones apenas dejan distinguir el hombre de la estructura y en las oficinas cumplen el rol de mensajeros, solución perfecta para esconderlos dentro de las vías de transporte.
transporte. Al ir entrando me tope con una fila que nacía del último escalón. –Debe ser un grupo de amigos que esperan,-le dije a Cesar, confiando plenamente en la modernidad de la marca “metro”. Seguí caminando cuando doy la vuelta y me detengo. Una masa de hormiguitas colapsa las boleterías, escaleras y cualquier espacio. Cuando digo colapso, es eso, colapso. Nunca en mi vida he visto un lugar más repleto, lleno de hormiguitas, no me refiero a hombres grises. Sobre sus espaldas un cuerpo agotado, caras de soporte, vestimentas cafés, verdes oscuras y negras. Cientos de ellos, uno encima del otro, esperando la venta de un boleto. Utilizando un medio que jamás pensaron para ellos, porque “ellos” no existen en los diseños de empresas. El metro, supuesto reflejo del avance de nuestra sociedad, se torno café, inutilizable, pero ahí estaban ellos, achoclonados, imbatibles, acostumbrados. Saben esperar, soportar, así es su mundo, así los entrenaron. Cruce el lugar de un extremo a otro, con los ojos abiertos, el corazón asombrado. Un ser tras otro, centímetro a centímetro, todo utilizado por dos piernas raudas sobre el pizo. Imposible desplazarse, los 500 m2 fueron ocupados por tantas personas como metros. No cualquier persona, hormiguitas, eficientes, resignadas… Nada trágico, no es el acpocalipsis… pero cuando abres tus ojos y VES algo que siempre SUPISTE, no deja de aterrate. Eso que sabes ES REAL.

2 comentarios:
QUIEN ERES TU???
...Una Hormiguita mas o .....
esomegustomuchoaunquelashotmiguitas no-me-gustan-mucho quedigamos.
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