
Topolino, Cesar y yo en Collihuay
Aquel día desperté y comprendí que era más común que todos los comunes. Fue un día cualquiera, una mujer en una pieza. Otra vida comprendiendo la simpleza de la existencia compartida.
Ya no se porque escribo esto si al final, los consumidores valemos callampa, pero necesito un espacio para descargarme, ¡si la sociedad no me lo da, me lo tomo! Tan callampamente subversiva que soy, en fin. Hace un año que trabajo como “asistente”, todos saben eso. Hace un año que tengo problemas con Movistar, bueno, no yo, pero finalmente soy yo la encargada de llamar cada vez que hay un inconveniente.Aclaración: Esta es una reproducción de la décima llamada a Movistar, antes intentaba todo tipo de fórmulas para reprimir el enojo, pero esta vez fue musho…
-Movistar, lo atiende Pamela, ¿con quien tengo el gusto? (más encima cínicos)
-Con Francisca
-¿Cuál es el motivo de su llamada? (a estas alturas ya no puedo enojarme con estos títeres de personas, finalmente son como yo, necesitan plata para vivir, tomo aire profundamente, ya se lo que me espera. Explico el motivo durante tres minutos.)
-Señorita Francisca la transferiremos al área especializada.
Música hueona, dan ganas ya de tirar una bomba contra estos pelotudos.
-Buenos días, Señorita Francisca. La ejecutiva anterior me explicaba que su problema es (repite todo lo que dije, OBVIAMENTE que debo corregir la mitad. ¡¡¡Juro que esto SIEMPRE se repite!!! Después de realizadas las aclaraciones, comienza el show, the real show amigos)
-¿Su celular es un Atreo 900? (Me reprimo las ganas de gritarle)
-No, lo cambiamos hace un año, cada vez que llamo debo corregir.
-Perfecto, déjeme chequear en el sistema. (Silencio)
-Señorita, temo que su problema no podremos solucionarlos ahora (mansa novedad), pero dejare registro y debería estar resuelto en 48 horas…. (NUNCA, ESTO ES CIERTO, NUNCA HAN SOLUCIONADO UN PROBLEMA, NI EN 48 HRS. NI NUNCA)
-Su número es el… (Dejo que su voz se transforme en un dulce murmullo, no vale la pena anotar el número. No crean que no lo he hecho, y he llamado para saber que pasa, y la historia se repite, sin cesar, sin cesar….)
-¿Sabe algo? (Simplemente ya me importa un carajo que la persona al otro lado este en las mismas que yo) Desde Marzo que se vienen presentando problemas con el teléfono. Este celular lo contratamos para que realizara llamadas en el extranjero y de las cuatro veces que ha viajado, cada vez, cada vez se presenta problemas que ustedes no solucionan. ¡¿Y ahora usted me viene a decir que en China no va a funcionar?! (Mi jefe ya esta en Londres armando sus maletas rumbo a China) ¡¿Y más encima me viene a decir ahora, diez meses después de contratar el servicio, que cada vez que se viaja deberíamos llamar para chequear si el celular agarra la banda del país?! (Para peor la tipa engancha y empezamos a discutir)
-Si desea podemos dejar un reclamo.
-(Cansada, es la décima vez que paso por esto) Me parece bien.
-¿Cuál es el nombre del ejecutivo que le vendió el equipo? (¿What? ¿Cómo mierda uno se debería acordar de eso?)
-No lo se.
-Ah, entonces no podemos dejar constancia.
-¿Sabe algo?, lo único que estamos esperando es que se finiquite el contrato, esto parece una mala broma. Es insólito todo esto. Chao.
Pip, pip, pip.
Decido escribir, esto es demasiado. ¡¡ A QUEMAR MOVISTAR!!

Que las cosas no serian fáciles, que tendría que aprender, agachar el moño y saltar. Le dijeron tantas cosas, pero nada escucho. Porque las ganas eran mayores, la mente, el cuerpo y los ojos sólo podían mirar hacia el sol. Enceguecidos por sus rayos, violetas, amarillos y verdes, los ojos sólo pensaban en alcanzarlos. Pero no sucedió. Porque el sol terminó siendo una ilusión. No supo abandonar el ego, ni el cuerpo, ni los placeres ni el sufrimiento. Nada de eso, porque en el camino olvido y ya no supo, con los ojos quemados por el sol, hacia donde ir.
Aparecieron duendes y hadas y gnomos y elfos en el camino. Cada uno con su travesura quiso desviarlo del camino, “te vas a quemar, ¿qué no te das cuenta que ya no ves?”, le decían, y él no escuchaba. El corazón comenzaba a derretirse y ahí recién supo que el sol no era el camino. Un espejismo, entendió, un camino donde muchos sólo tienen piel frágil, una piel que se quema, corazones que no aguantan. Supo que ese no era su camino.
Así, bajo a la Tierra nuevamente y se perdió entre la multitud, aún quedaba mucho por recorrer antes de vivir.